• Fase olfativa (cata vino)

    A medida que nos vamos acercando al mundo de la enología, ir conociendo sus detalles y peculiaridades pueden ir haciéndonos encontrar nuevos matices sensoriales con los que hacer la experiencia aún más completa.

    Por eso en la cata del vino se considera esencial ‘meter la nariz’. La nariz es la suma de los diferentes olores de un vino y variará, tanto en intensidad como en calidad, dependiendo del origen del vino, de la variedad de la uva, de la edad, la crianza… La nariz, a su vez, se diferencia en aroma y buqué.

    Aroma. Huele el vino antes de moverlo o agitarlo. Así podrás identificar los aromas primarios, aquellos que son propios de la uva. Agita la copa para que, en contacto con el oxígeno, surjan los aromas secundarios del vino. Estos aromas ya no proceden de la uva, sino de su fermentación.

    Buqué. Si sigues agitando, puede que aparezcan aromas terciarios, propios de los vinos envejecidos en depósitos, barricas o botellas.

    El vocabulario con el que se describen los aromas es muy extenso: florales, vegetales, frutales, minerales, etc. 

    Fuente: https://www.elconfidencial.com/consumo/2020-11-27/cata-vino-blanco-tinto-bra_2847335/

  • Bebidas frías que puedes preparar con vino

    Si tu ingrediente favorito es el vino y crees que estás destinada a tomarlo siempre solo hoy venimos a enmendar tu error: también podrás elaborar cócteles y bebidas frías con este delicioso mangar. A continuación, te mostramos tres de estas bebidas y te explicamos cómo prepararlas paso a paso.

    Clericó

    El clericó es una bebida alcohólica frutal. Se elabora especialmente en los días del verano en el hemisferio sur, cercanos a las fiestas de fin de año en su lado del mundo. Si quieres elaborarla lo tendrás muy fácil, vas a necesitar 1 botella de vino tinto, 2 manzanas, 2 peras, ½ melón, 10 uvas verdes, 2 tazas de zumo de manzana, 1 taza de agua mineral y hielo, ¡todo accesible!

    Blanco de Verano

    Para elaborar esta bebida necesitarás 1 botella de vino blanco seco, 600 mililitros de refresco de limón, 1 carambolo rebanado y hielo. En primer lugar tendrás que mezclar el vino blanco con el hielo y el refresco de limón. Añade los hielos al gusto a esta mezcla, decora con el carambolo y sirve. En el sur también se elabora una versión parecida, el famoso rebujito, así que siempre podrás escoger la variante que más te guste.

    Sangría Rosada

    Para preparar tu deliciosa Sangría Rosada tendrás que verter en una jarra el vino rosado y agregar las frutas que hemos mencionado. Después hay que dejarlo macerar por 10 minutos, añadir los hielos y el agua mineral. Se termina con hojitas de menta y se sirve. Cuando le hayas pillado el truco podrás modificar un poco la receta y añadir las frutas que más te gusten ¡que vuele tu imaginación!

    Fuente: https://www.cotilleo.es/cinco-bebidas-frias-puedes-preparar-vino/

  • Tipos de barricas de vino

    Roble francés

    Este material es más blando que el roble americano, la oxigenación del vino es más lenta, por eso, proporciona sabores suaves y delicados. El crecimiento del árbol interviene sobremanera en la calidad de la madera, si el desarrollo es más pausado, el grano es más fino y por lo tanto mejor.

    Roble americano

    La madera es más resistente, dura y permeable, lo que se traduce en toques mucho más potentes, que se consiguen de una manera mucho más rápida. Aporta aromas fuertes como el cacao o café, además suele transferir menos taninos.

    Roble español

    Tiene más semejanzas con su homónimo francés por la zona geográfica en la que se ubica. Suele ser el material elegido para vinos tintos, posee un gran potencial enológico pues proporciona matices avainillados y ahumados.

    Acacia

    Pueden distinguirse dos variedades dependiendo del grado de tostado que tenga la madera, si no está tostada se utilizará en vinos blancos debido a los toques frescos que transmite, si por el contrario está tostada parcialmente también puede destinarse a la conservación de vinos tintos.

    Cerezo

    Al igual que la madera de acacia, en el cerezo existen dos tipos de barricas, ambas sirven tanto para tintos como blancos, cuando dispone de un nivel de tostado medio aporta matices mucho más intensos a ciruelas o cerezas.

    Fuente: https://www.campusdelvino.com/blog/item/145-diferentes-tipos-de-barricas-de-vino

  • Si bebes vino tinto, tu microbiota es superior

    Un grupo de científicos del King’s College de Londres, ha descubierto otro efecto positivo del jugo fermentado de la uva: una mayor diversidad de nuestra microbiota. El microbiota, es el conjunto de bacterias beneficiosas que viven en nuestro intestino y que se encargan de llevar a cabo funciones provechosas que nuestro cuerpo

    Los investigadores del Departamento de Investigación de Gemelos y de Epidemiología Genética del King’s College investigaron los efectos del vino (tanto tinto como blanco) y los licores sobre el microbioma intestinal en un grupo de 916 gemelas británicas. Para su sorpresa, descubrieron que la microbiota de las que bebían vino tinto era muchísimo más diversa que la de aquellas que no lo ingerían. Este efecto no se observó en aquellas personas que bebían vino blanco, cerveza u otras bebidas espirituosas.

    Este estudio muestra que un consumo moderado de esta bebida se asocia a una mayor diversidad y a una mejor salud microbiana dentro de nuestro intestino, lo que en gran medida explica sus efectos beneficiosos«.

    Fuente: https://www.alimente.elconfidencial.com/bienestar/2020-08-09/vino-tinto-mejor-flora-intestinal-microbiota_2198379/

  • Tipos y formas de copas para vino

    La forma de la copa es un factor importante tanto como la temperatura de servicio del vino. 

    • Copa para vino espumante

    La forma habitual para servir este tipo de vino es de flauta. Es decir, es larga y estrecha, reteniendo la carbonización y capturando el sabor del vino.

    • Copa para vino blanco

    Una buena copa para servir vino blanco tiene un tazón en forma de “U” y es más recto que una copa de tinto. Esto provoca que se mantenga una temperatura fresca del vino.

    • Copa para vino tinto

    Las copas más habituales son altas con su tazón no tan grande. Está diseñado para vinos con más cuerpo. La altura permite que el vino vaya directamente a la parte posterior de la boca maximizando su sabor.

    Fuente: https://www.elmundo.es/blogs/elmundo/dragolandia/2018/11/09/un-libro-un-restaurante-un-vino.html

  • ¿Cuáles son las funciones del Enólogo?

    Estos expertos, además de tener conocimientos relativos al mundo del vino, poseen cierta formación en áreas como la Agricultura, Química, Economía, Genética, Física, Matemáticas, Derecho o Publicidad. Y es esta misma razón la que les permite llevar a cabo todas y cada una de sus tareas:

    Selección de la materia prima

    Una de sus principales funciones consiste en la elección de las variedades de uva, escogiendo cepas y realizando las combinaciones que considere oportunas para logar el vino deseado.

    Mantenimiento de la vid

    Decide qué tipo de riego es el más adecuado o los tratamientos necesarios. Es el encargado de anunciar cuando la uva está en el momento óptimo para la vendimia.

    Trabajo en el laboratorio

    Debe controlar y verificar los análisis que se realizan a la uva durante todo el curso de la producción, maduración y fermentación.

    Gestión de los procesos de elaboración y producción del vino

    Seleccionan el equipamiento adecuado, velan porque las instalaciones de la bodega, reúnen las condiciones higiénico-sanitarias necesarias y hacen que se cumpla la normativa legal. Estos expertos controlan los métodos de elaboración del vino y los mostos.

    Embotellamiento/comercialización del vino

    También es el encargado de dirigir y realizar las catas técnicas, controla el embotellado…

    Fuente: https://www.eluniversal.com.mx/menu/el-vino-tinto-podria-combatir-el-estres-y-ansiedad

  • Elaboración del vino

    La técnica y método para la elaboración de un vino es la misma para todos los tipos de vino, ya sean tinto, blanco o rosado. La única variación es el tiempo de fermentación y temperatura, además de los componentes y del tipo de uva.

    A continuación, os indicamos los pasos a seguir para la elaboración de un vino:

    • Plantación: para que un viñedo tenga producciones de calidad, es necesario que el suelo reúna de una serie de condiciones o factores químicos y físicos.
    • La espera: la vid tarda entre 5 y 10 años en lograr la vinificación óptima. Mientras tanto hay que podar y conducir su crecimiento.
    • Vendimia: la vendimia es la cosecha de la uva y se realiza cuando llega a su punto máximo de azúcar.
    • Despalillado: el proceso de despalillado es aquel mediante el cual se separa las uvas del resto del racimo, lo que se conoce como raspón.
    • Estrujado: desgranado el racimo.
    • Maceración y fermentación alcohólica.
    • Prensado: se trata de convertir los azúcares del mosto en alcohol etílico.
    • Fermentación: a través de la fermentación se trata de convertir los azúcares del mosto en alcohol etílico.
    • Maduración: en la maduración se oxigena el vino. Y es aquí, cuando toma pigmentos y sabores de la madera.
    • Trasiego: Proceso mediante el cual el vino se cambia varias veces de recipiente.
    • Clarificación: aquí se emplean sustancias orgánicas que arrastran las impurezas suspendidas en el vino hacia el fondo de la barrica.
    • Embotellamiento: una segunda parte del periodo de crianza del vino tendrá lugar una vez que este es embotellado. El volumen estándar de una botella es de 750 ml.

    Fuente: https://www.campusdelvino.com/blog/item/134-como-se-la-elaboracion-de-un-vino

  • Porque es saludable beber vino

    Fortalece los huesos

    Las mujeres que beben vino tienen menos posibilidades de perder masa ósea que las mujeres que no beben, debido al efecto positivo sobre la densidad mineral ósea

    Reduce el riesgo cardiaco

    Aquellas personas que consumen vino en dosis moderadas tienen un 30% menos de probabilidades de sufrir un ataque cardíaco.

    Antibacteriano

    Al vino tiene la capacidad de reducir las bacterias de los alimentos, protegiendo así al cuerpo humano.

    Disminuye las posibilidades de cáncer de colon

    El consumo moderado de vino tinto de forma regular puede reducir la tasa de tumores intestinales en aproximadamente un 50%.

    Rico en minerales

    El vino aporta minerales como: litio (equilibrando el sistema nervioso), magnesio (reduce el estrés), zinc (mejora las defensas inmunitarias), potasio y calcio (equilibrio iónico y eléctrico).

    Fuente: https://www.muyinteresante.es/salud/fotos/12-motivos-saludables-para-beber-vino/motivos-vino4

  • Guardar vino en su domicilio y errores comunes

    Sabemos que la leche puede echarse a perder, pero ignoramos que con el vino pasa lo mismo, aunque podamos gastarnos 50 euros o más por una botella. A continuación enumeramos los errores más comunes en la conservación del vino que debemos evitar para no desperdiciar nuestra inversión.

    No meter el vino en la nevera:

    Así que, por regla general, si podemos evitarlo, ningún vino entrará en la nevera, porque el cambio brusco de temperatura ambiente hará que pierda muchos matices y que se precipiten compuestos. Sin embargo, las excepciones dependerán del precio y la calidad y el tipo de vino.

    Dejar el vino en la caja y/o boca arriba:

    El primer problema es que el cartón es un buen acumulador de calor, manteniendo la botella a altas temperaturas -por encima de los 18 a 20ºC recomendados- lo que acelera las reacciones de degradación y oxidación del vino. La segunda es que el diseño de la caja mantiene la botella en posición vertical, dejando el tapón (si es un corcho) expuesto en una posición seca, lo que deja espacio por donde pueden entrar aire, bacterias y hongos contaminantes.

    Dejarlo en la cocina en un botellero estándar a cada lado de la campana y encima de la estufa. Se ve bien, pero es una carrera salvaje y autodestructiva por el vino. Eso significa exponerlo al calor, la sequedad, la luz y el olor, su peor enemigo. El vino debe ser oscuro, fresco, aireado, pero húmedo y libre de olores que puedan contaminar el corcho y entrar.

    Conviene pensar en el valor del vino, y un buen vino que nos cueste caro siempre reposará mejor en la bodega. Otros parámetros que miden la persistencia de un vino son su acidez, tanino o grado alcohólico, que facilita su conservación.

    Una vez abierta la botella, ingresa oxígeno externo con partículas y microorganismos, activando una serie de reacciones de degradación. Si no acabamos la botella, lo mejor es taparla con un aspirador manual y guardarla en un lugar fresco y oscuro. Pero ya no lo tapes con un corcho porque está contaminado, ni lo guardes en la nevera.

    Mantener el vino en una habitación oscura con una temperatura estabilizada por debajo de los 20ºC es una buena opción, pero debemos vigilar la humedad y mantener una buena ventilación para que no se multipliquen los hongos en el corcho ni desprenda olores desagradables. Nunca debemos olvidar que el corcho es un recinto poroso a través del cual se intercambian gases y en el que prosperan los microorganismos.

    Fuente: https://www.eldiario.es/consumoclaro/beber/vino-conservar-casa-mejor_1_4047444.html

  • Consecuencias del cambio climático en el vino

    Las temperaturas están aumentando en muchas regiones vinícolas a medida que cambia el clima. Dado que el calor puede causar la acumulación de ciertos compuestos en las uvas, los vinos de regiones específicas pueden cambiar sus sabores si continúan subiendo.

    Las temperaturas más altas dan como resultado niveles más altos de azúcar en las uvas, lo que a su vez hace que se forme más alcohol durante la fermentación. También alteran los compuestos secundarios responsables del aroma, que son fundamentales para nuestra percepción del gusto.

    Los viticultores están tomando medidas para tratar de adaptarse al cambio climático, como reorientar las vides o reorganizar las hojas para obtener más sombra. Mover viñedos a regiones más frías es costoso y no siempre produce vinos con el mismo perfil de sabor debido a las nuevas condiciones de humedad y suelo.

    Fuente: https://www.investigacionyciencia.es/revistas/investigacion-y-ciencia/la-era-de-los-tiranosaurios-640/cmo-afecta-el-cambio-climtico-a-los-vinos-13280