• Los orígenes de la vendimia

    Sin vendimia no habría vino, por lo que se supone que los orígenes de esta tradición se remontan al origen mismo del vino. Así, las primeras referencias escritas a la vendimia se encuentran en textos del antiguo Egipto, hace más de 5000 años. En ellos se hace mención a la labor de recogida de la uva y otros frutos, y de su posterior pisado para producir el mosto, que una vez fermentado daría lugar al vino. Pero estas añadas milenarias no solo fueron importantes desde el punto de vista agrícola, sino que también fueron un acontecimiento cultural, religioso y social durante la época, ya que en ellas se celebraba la cosecha y se agradecía al dios Osiris en forma de ofrendas, a a quien los egipcios atribuyeron la creación de este alimento líquido.

    Una concepción similar de la vendimia la tuvieron culturas como Fenicia, o las civilizaciones de la Antigua Grecia y la Antigua Roma, con sus festividades, bailes y celebraciones en honor y agradecimiento a los dioses Dioniso y Baco, respectivamente. No en vano, de esta última hemos heredado no solo el carácter festivo y la importancia social y económica de esta actividad, sino también el nombre de la propia vendimia, derivado del término latino vindemia, que etimológicamente significa arrancar (demere) el fruto de la cosecha. viñedo (vinea).

    Fuente: https://www.francoespanolas.com/blog/que-es-vendimia/

  • Principales beneficios del vino tinto para la salud

    1. Retarda el envejecimiento

    Según la Escuela Médica de Harvard, el resveratrol, compuesto que se encuentra en la piel de las uvas tintas, retrasa el envejecimiento, siempre con un consumo moderado y parece ser que es una de las causas de longevidad en zonas con alto consumo de vino tinto.

    1. Es un aliado para bajar peso

    El vino tinto activa un gen que impide la formación de nuevas células de grasa y además nos permite estimular las existentes para depurarlas e ir eliminándolas poco a poco.

    Para ver reflejado este efecto en nuestra silueta, recuerda que no debes beber más de una copa al día y obviamente, los resultados serán más visibles si lo acompañamos con una dieta equilibrada.

    1. Potenciador para nuestro cerebro

    Son muchos los estudios que demuestran que beber vino tinto de forma moderada pero constante, hace que podamos prevenir demencias y enfermedades degenerativas de nuestro cerebro.

    1. Trata las infecciones de las encías

    Si eres de esas personas a las que les sangran las encías, no lo dudes y acompaña tus comidas con un vasito de vino tinto. Existen compuestos presentes en las uvas que, al ser fermentados en vino, tienen la virtud de evitar la aparición de los estreptococos y bacterias vinculadas a la caries además de ser muy eficaz contra la gingivitis.

    1. Protege contra las quemaduras solares graves

    Según científicos de la Universidad de Barcelona, los flavonoides, que se encuentran en las uvas y el vino, ayudan a reducir los efectos perjudiciales de los rayos ultravioleta en la piel.

  • Conservar el vino tinto en casa

    Conservar el frasco en un lugar seco y fresco, a una temperatura entre 8 y 16ºC. También debe estar en un lugar donde la temperatura sea estable, evitando cambios térmicos evidentes.

    También debe protegerse de la luz solar directa (si se expone a la luz solar, se oxidará) y de la humedad. Para que el vino tinto esté bien conservado, su humedad relativa debe estar entre el 70% y el 80%. Esto evitará que el corcho se seque. Además, el vino debe tocar el corcho para promoverlo.

    Separe su vino de los olores fuertes, que penetrarán en el vino. El lugar de almacenamiento debe estar bien ventilado para evitar un olor peculiar concentrado o la aparición de hongos.

    La ubicación de la botella de vino es muy importante para mantener sus propiedades sensoriales. La botella debe estar en posición horizontal y el corcho debe estar en contacto permanente con el vino. Solo el vino espumoso puede permanecer vertical, porque el gas hará que el agua suba hacia el corcho.

    Debe prestar atención al tiempo de conservación. El vino joven debe consumirse en el mismo año. Los viejos se pueden almacenar durante 5 años. Y las reservas y las grandes reservas se pueden almacenar durante unos 10 o 15 años.

  • Mentiras sobre los vinos blancos

    Los blancos no se sirven con queso

    En cuanto al maridaje con queso, siempre se ha pensado que el queso solo se puede maridar con queso rojo, pero también hay quesos blancos que maridan a la perfección con quesos brie o muy tiernos, e incluso con ciertos quesos curados. Si los blancos también tienen burbujas, como cava o champagne, entonces se puede garantizar la armonía con el queso.

    El vino blanco se sirve frío

    Hay muchos tipos de vinos blancos. También hay muchas diferencias en los vinos blancos, dependiendo de las variedades de uva cuidadosamente elaboradas para ellos. El verdejo, que ahora está tan de moda, se diferencia de la garnacha blanca, que tiene una estructura muy parecida al tinto, más que al blanco dulce, ribeiro tostado, fino de Jerez, cava, cava o espumoso.

    El vino blanco con pescado

    Teniendo en cuenta que siempre deben beberse fríos, algunos vinos blancos muy jóvenes y de alta acidez se pueden beber fríos (5-7ºC), pero solo por su escasa calidad. Una vez que suba la temperatura del licor (hasta unos 12 grados Celsius), aparecerá la calidad del aroma, que se ignorará cuando esté por debajo de los 8 grados Celsius. A la hora de maridar determinados platos, si el vino blanco no está demasiado frío, serán más adecuados para maridar.

  • 3 mitos del vino blanco

    El vino blanco está lleno de estereotipos. Aquí hay trescreencias falsas sobre el vino blanco:

    El vino blanco, es blanco

    El color está en la gama amarilla, alcanzando tonos ámbar o naranja en algunos casos. Su color depende del tiempo de maceración en contacto con los hollejos. Por tanto, las uvas utilizadas para su elaboración no son necesariamente uvas blancas. El vino blanco es el único vino que se puede elaborar a partir de cualquier tipo de uva: vino blanco, vino tinto o vino rosado. Entre los vinos blancos se encuentra el «Blanc de Noirs», un vino blanco elaborado con uvas tintas.

    Los vinos blancos son jóvenes

    Si la variedad de uva lo permite, el vino blanco puede tener la misma presencia que el vino tinto. Por otro lado, se pueden encontrar muchos vinos blancos de gran calidad que han envejecido incluso en botella durante más de diez años. Es decir, los vinos blancos pueden ser jóvenes, o pueden ser envejecidos y envejecidos durante mucho tiempo, y en todo caso son vinos de la misma calidad que los mejores tintos.

    El vino blanco con pescado

    Los vinos blancos se pueden combinar con potentes guisos de pollo o cerdo, sopas y platos que contengan carne. El vino blanco con acidez clara y fresca puede combinar con casi cualquier cerdo, carne grasa y salsa. Además, el vino blanco es muy adecuado para platos picantes e incluso picantes. Recuerde, el emparejamiento no es solo por afinidad, sino también por comparación.

  • ¿El vino sustituye a la aspirina?

    La aspirina actúa como inhibidor de la adición plaquetaria y posee un efecto protector contra la vasoconstricción. 

    Una dosis normal de aspirina, está en 160 mg por día, sin embargo la aspirina tiene efectos secundarios que pueden derivar en lesiones, hemorragias, úlcera gastrointestinal o gastritis.

    Hay varias investigaciones que demuestran que el vino contiene el principio activo de la aspirina, ácido acetilsalicílico, en cantidades de 30 g por cada litro de vino. Una copa estándar de 150 ml sería equivalente a 4,5 mg de aspirina.

    Si tenemos en cuenta la acción beneficiosa de los polifenoles y del alcohol en el vino, y añadimos la labor de la aspirina, nos encontramos que el vino es un verdadero medicamento contra infartos, problemas cardíacos y dolores musculares leves.

  • Accesorios que mejorarán el disfrute del vino

    Estos son los utensilios que ayudan a mejorar la experiencia con el vino:

    • Los sacacorchos: Es lo más básico, puesto que sin él difícilmente podremos disfrutar del vino. Hay un montón de tipos de sacacorchos:
      • Forma de T
      • Dos pasos
      • Láminas
      • Forma de alas
      • Forma de rosca
      • Eléctrico
      • Palanca
      • Aire comprimido
    • Enfriadores: Nos ayudan a conservar el vino a una temperatura más baja, consiguiendo que el vino alcance temperaturas ideales para su consumo. De hecho, para este fin, las cavas climatizadas son la mejor solución y un accesorio imprescindible para los amantes de la cultura del vino. Hay varios tipos de enfriaores y vinotecas:
      • Enfriador acrílico
      • De acero inoxidable
    • Vinoteca: Hay vinotecas de mil y un estilo, desde las eléctricas, con sistema de condensador, ruidosas, pesadas, más eficaces, con distinta capacidad… Lo malo es que son caras y hay que tenerles un hueco reservado en casa.
    • Los termómetros: La temperatura de servicio del vino es un factor importantísimo para poder saborear en todo su esplendor cada gota, cada sorbo. De ahí que los artilugios que permiten conocer esa información son muchos y muy diferentes:
      • Convencionales
      • Infrarrojos
      • Anillos termómetros
    • Los decantadores: El decantador es uno de los artilugios más deseados por los apasionados del vino. Permite que el vino se airee y evolucione fuera de la botella para expresar mucho mejor todas sus cualidades justo antes del servicio. Hay varios tipos de decantadores:
      • Máxima oxigenación
      • Mínima oxigenación
    • Tapones y sistemas de conservación: Otros artilugios que triunfan cada vez más son los que nos permiten conservar el vino que no bebemos de una sentada. El abanico es muy amplio: desde tapones de diseño hasta bombas de vacío para cerrar de nuevo las botellas como si nunca se hubieran descorchado.
  • Vinos blancos y los tipos

    Ligeros y secos. Vinos jóvenes y ácidos, sin cuerpo, raramente añejados en barricas de roble, no suelen ser aptos para envejecer.

    Secos y amplios. Tienen más cuerpo y pueden envejecer en bastantes casos en barrica o botella. Aunque técnicamente son secos pueden tener cierta dulzura.

    Secos y concentrados. Más complejos y con más cuerpo, mejoran si son añejados en barrica y botella, este grupo incluye los mejores vinos blancos no especiales.

    Aromáticos. Son los procedentes de determinadas variedades que destacan por sus aromas, siendo secos o semisecos.

    Semisecos. Sin ser dulces, son los embotellados antes de que la totalidad del azúcar se haya transformado en alcohol.

    Dulces y licorosos. Intensamente concentrados, con cuerpo y complejos.

  • De que se componen las uvas del vino

    grape-2002848_640

    Las uvas son el fruto de la vid, y se desarrollan en racimos. La uva está unida al raspón, que es la parte de la uva que se quita en el despalillado, si no dejaría el vino amargo.

    Tanto las sustancias aromáticas como los polifenoles contenidos en los hollejos se pueden extraer mediante maceración en el mosto, siendo la cantidad de extracción proporcional al tiempo de maceración. Estos polifenoles son solubles en alcohol y, en menor medida, en agua. Por este motivo, los hollejos de las uvas tintas se maceran en el mosto para dar color a los vinos tintos y extraer aromas y taninos.

    La piel de la uva está recubierta por una sustancia cerosa, que también contiene levaduras, que están presentes de forma natural en el aire y que, al entrar en contacto con el mosto, activar la fermentación alcohólica. La pulpa de la uva es rica en agua, azúcar, ácidos, pectinas, sales minerales, vitaminas y sustancias nitrogenadas.

    Estas son las etapas del desarrollo de las uvas:

    • Crecimiento rápido: Se empieza a formar la fruta y va creciendo como resultado de la división celular.
    • Madurez de las semillas: Se produce una pausa en el crecimiento de las uvas, deteniendo la división celular temporalmente.
    • Cambio de color de las uvas: Comienzo del envero, las uvas van acumulando azúcares y metabolizando los ácidos.

    Durante la formación de las uvas, ocurre la síntesis de otros compuestos aromáticos, que influirán en los aromas y sabores del vino. La uva es una fábrica bioquímica perfecta.